Aprenderás a cocinar con confianza una proteína básica, a construir sabor con ingredientes sencillos y a preparar una comida completa y equilibrada que podrás repetir durante toda la semana. En lugar de memorizar una sola receta, aprenderás patrones prácticos que se adaptan a lo que ya tienes a mano.
Aporto a esta clase más de 20 años de experiencia profesional en la cocina. Asistí a la escuela culinaria y pasé años trabajando en cocinas donde los fundamentos, la consistencia y los tiempos importan más que la apariencia. Cocinar ha sido mi carrera, y esta clase refleja ese enfoque práctico y realista.
La fe está presente pero no se impone. Nos tomaremos un breve momento de gratitud a la mesa y permitiremos que el acto de cocinar sea una conexión con la tierra en lugar de algo estresante. La clase es pequeña, en vivo y acogedora, con espacio para hacer preguntas y cocinar a un ritmo constante y razonable. Saldrás con una comida terminada —y más confianza en tu cocina.
Los estudiantes necesitarán acceso a una cocina básica con utensilios estándar (una sartén o bandeja para hornear, una olla, cuchillo, tabla de cortar y estufa u horno). Los ingredientes específicos para la clase —incluyendo la proteína, el vegetal y el almidón elegidos— junto con los pasos sencillos de preparación, se compartirán claramente en la descripción de la clase con antelación para que los estudiantes puedan prepararse con tiempo. No se requiere equipo especializado ni ingredientes difíciles de encontrar.