Antes de que todo eso sucediera, yo era un estudiante universitario perdido que no tenía ninguna dirección en la vida. Debido a eso, recurría a los deseos mundanos y a la comida para sentirme mejor conmigo mismo en lugar de enfrentar mis problemas cara a cara. Cuatro meses de anestesia total. Atracones nocturnos, series interminables, buscar la comodidad a toda costa... pasé de 195 libras en diciembre de '24 a 235 en abril de '25. Seguía levantando pesas, pero en realidad estaba huyendo.
Horario de clase:
18 horas de aprendizaje!
Idioma de la clase:
Inglés
Huyendo de mi propósito, del dolor, de mí mismo. Todo estalló el 19 de abril en un retiro de hombres. Yo era el primero en la fila, el primero en repetir plato, y la gente tenía que decirme que esperara a que se sirvieran los demás. Así de grave era mi dependencia de la comida como consuelo. Entonces, mi hermano en Cristo hizo algo que cambiaría mi vida para siempre. Un momento que todavía no puedo borrar de mi mente. Una escalera oscura en un sótano, yo posando para hacer reír a los demás mientras mis hermanos en Cristo observaban.
Un video tembloroso de celular y finalmente vi al hombre en el que me estaba convirtiendo. Ese fragmento no solo me avergonzó; me salvó la vida. Ese fue el momento en que todo cambió para mí. Empecé por sanar mi relación con Dios, cortando de raíz cualquier cosa que me hiciera caer en el pecado. Decidí dejar la universidad para trabajar a tiempo completo mientras empezaba a comer mejor y a seguir una rutina estructurada de entrenamiento de resistencia. Mantuve todo eso durante 10 meses, y el resultado de todo ese esfuerzo fue perder 50 libras en ese período de tiempo (de 235 a 185).
El propósito de esta clase es ayudar a los hombres cristianos que luchan con su peso, su confianza y, lo más importante, su caminar con Dios. Utilizando herramientas de apoyo mutuo, ejemplos bíblicos y lecciones dinámicas, comenzaré por transformar tu mentalidad y cambiar tu perspectiva a la hora de ver las situaciones difíciles de la vida. Una vez fortalecida la mentalidad y la fe en Dios, te mostraré las herramientas que utilicé para registrar mi comida, alimentarme mejor y entrenar duro. Además, también te mostraré lo que estoy haciendo para mantener el peso ideal de por vida y cómo puedes lograrlo tú mismo.